El súper El Niño de 1997‑1998 fue uno de los eventos climáticos más fuertes de las últimas décadas y dejó su marca en Baja California. A nivel mundial provocó sequías, lluvias intensas, cambios importantes en los océanos y uno de los años más calurosos registrados hasta entonces.
¿Qué ocurrió con el súper El Niño en BC en el 97 y 98?
En la costa del Pacífico frente a Baja California, el agua del océano se calentó más de lo normal durante varios meses. Este calor alteró la Corriente de California, modificando la salinidad y la temperatura, y afectando a los ecosistemas marinos de la región.
Muchas especies marinas se vieron afectadas: por ejemplo, el zooplancton y los copepodos, que son la base de la cadena alimentaria, cambiaron su abundancia y distribución durante el fenómeno.
En lugares como Bahía Magdalena y Bahía Tortugas, algunas poblaciones de invertebrados y macroalgas bajaron drásticamente, como los bancos de sargazo, mientras que otras especies, como las larvas de langosta, reaccionaron diferente al agua más cálida.
También se vio afectada la vida de las aves marinas, que tuvieron menos éxito en reproducirse en el Golfo de California y las costas de Baja California, porque el alimento se volvió más escaso con el calor del océano.
Aunque los impactos fueron más ecológicos y marinos que de clima directo (como lluvias extremas), muestran cómo un evento de El Niño puede cambiar mucho el ambiente y la vida en la región. Con el tiempo, los ecosistemas se recuperaron, pero el episodio dejó claras lecciones sobre lo vulnerable que puede ser la costa ante fenómenos climáticos extremos.
