El fenómeno de El Niño viene con fuerza y México podría sentir sus efectos durante los próximos meses. La atención está puesta en el otoño e invierno de 2026-2027, pero algunas consecuencias podrían extenderse durante buena parte de 2027.
Especialistas de la UNAM advierten que el país podría enfrentar ondas de calor más largas e intensas, además de cambios en las lluvias. Es decir, el calor podría durar más de lo acostumbrado y pegar con mayor fuerza en algunas regiones.
¿Cuándo empezaría a sentirse El Niño?
El periodo que más se está vigilando es el otoño e invierno de 2026-2027. A partir de estos meses podrían comenzar a notarse algunos de sus efectos, aunque el comportamiento no será igual en todos los estados.
La situación podría continuar durante 2027, por lo que las autoridades ya consideran importante prepararse desde ahora y no esperar a que llegue el calor extremo para tomar medidas.
¿Qué tan fuerte podría ser el calor?
Aquí viene una de las principales preocupaciones. Jorge Zavala, especialista de la UNAM, explicó que las ondas de calor podrían ser más largas y más intensas.
En palabras sencillas: si normalmente una ola de calor dura algunos días, en este escenario podría durar más tiempo y alcanzar temperaturas todavía mayores. Incluso, algunas zonas podrían registrar temperaturas nunca antes medidas.
¿También podría llover menos?
Sí, algunas regiones podrían recibir menos lluvia debido a los cambios relacionados con El Niño. Esto podría complicar la disponibilidad de agua y generar problemas para sectores como la agricultura.
Pero ojo: esto no quiere decir que todo México tendrá sequía. El impacto puede cambiar bastante de un estado a otro, así que habrá que seguir los pronósticos conforme avance el fenómeno.
¿Y qué pasa con los huracanes?
El Niño también puede cambiar las condiciones que ayudan a formar ciclones tropicales. Por eso, existe preocupación por una mayor posibilidad de huracanes de categoría mayor durante los próximos meses.













