El noreste de Estados Unidos apenas comienza a recuperarse de un potente nor’easter que paralizó aeropuertos, bloqueó carreteras y dejó acumulaciones históricas, cuando ya se perfila una nueva tormenta invernal en camino.
Continúa la acumulación de nieve
Siete estados fueron declarados en emergencia tras registrarse entre 12 y 24 pulgadas de nieve, con zonas que superaron esas cifras.
Según expertos, la tregua será breve. El meteorólogo Carlos Robles advirtió que dos sistemas adicionales impactarán ciudades como Nueva York, Hartford y Boston, con nuevas nevadas previstas desde la noche del miércoles. Aunque se estiman acumulaciones de entre 1 y 6 pulgadas adicionales, el riesgo radica en la acumulación progresiva y el frío persistente.
Además, modelos meteorológicos proyectan otro sistema entre el 2 y 3 de marzo que podría afectar a Washington D. C., así como a Maryland y Virginia.
Autoridades advierten que la combinación de nieve continua, temperaturas peligrosamente bajas y servicios ya afectados podría retrasar la recuperación. El mensaje es claro: la región debe mantenerse en alerta ante un invierno que no muestra señales de retirarse.
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