Una frase mal interpretada bastó para encender la conversación política en Baja California. El funcionario Kurt Honold Morales se vio envuelto en polémica luego de que se difundiera que había asegurado que Rosarito ya no era una zona turística.
Sin embargo, la propia gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda y autoridades estatales salieron a aclarar que sus palabras fueron interpretadas de manera ambigua, en lo que algunos ya llaman una verdadera “traducción política”.