Las autoridades de salud en África están preocupadas por un nuevo brote de ébola que ha ido creciendo rápidamente en la República Democrática del Congo y Uganda. Hasta ahora se han confirmado 263 casos y 43 personas han perdido la vida, mientras que más de mil personas siguen siendo analizadas porque podrían estar infectadas.
Aumentan contagios y muertes por ébola
El brote fue detectado a mediados de mayo en la provincia de Ituri, una región ubicada en el noreste del Congo. Desde entonces, los gobiernos de varios países cercanos han comenzado a trabajar juntos para intentar frenar el avance de la enfermedad antes de que llegue a más comunidades.
Lo que más preocupa a los expertos es que la variante del virus encontrada en esta ocasión no cuenta con una vacuna ni un tratamiento específico. El ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de una persona infectada y los síntomas pueden tardar varios días en aparecer.
Por esa razón, médicos y autoridades sanitarias están vigilando de cerca a miles de personas que tuvieron contacto con pacientes enfermos. También se han reforzado las medidas de prevención en hospitales y comunidades donde se han detectado contagios.
La situación ha puesto en alerta a varios países africanos y a organismos internacionales de salud. Los especialistas señalan que actuar rápido será fundamental para evitar que el brote siga creciendo y afecte a más personas en la región.
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