Las altas temperaturas que se han registrado en Mexicali ya comenzaron a cambiar la vida cotidiana de muchos vecinos, quienes han tenido que modificar horarios, reducir actividades al aire libre y buscar formas de protegerse del intenso calor. Ante el riesgo de deshidratación y golpes de calor, especialmente para quienes deben caminar largas distancias o utilizar transporte público, los mexicalenses intentan adaptarse a jornadas cada vez más sofocantes.