Más de 34 mil usuarios se quedaron sin electricidad en el Gran Buenos Aires durante un periodo de alta demanda, en un corte que volvió a evidenciar la presión que enfrenta la red cuando el consumo se acerca a los límites de su capacidad. Más allá de la interrupción, estos episodios muestran los puntos en los que el sistema puede presentar dificultades para sostener el suministro ante un pico de demanda.