Dicen que algunos políticos llevan su propia agenda bajo el brazo, pero en el caso del senador Armando Ayala parece que la ciudadanía decidió llevarle una propia… y con recordatorios incluidos. En medio de un escenario marcado por polémicas, filtraciones y movimientos políticos en Baja California, el legislador continuó con sus actividades públicas, aunque esta vez no fueron las porras las que marcaron la visita, sino la inconformidad de un ciudadano que decidió hacerle llegar su particular mensaje.