La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó diversas irregularidades y un probable daño al erario por un monto de 120 millones de pesos durante la administración municipal encabezada por Armando Ayala en Baja California. El exfuncionario, fuertemente vinculado como operador político del senador Adán Augusto López Hernández en la entidad, vuelve a colocar al centro de la polémica el manejo de los recursos públicos en el estado.
De acuerdo con las auditorías, las anomalías corresponden a observaciones en la fiscalización de fondos federales, donde se detectaron gastos no justificados, pagos improcedentes y falta de documentación comprobatoria en obras y servicios durante su gestión al frente del municipio.
Este nuevo revés financiero golpea directamente a la red de operadores políticos afines al exsecretario de Gobernación en la región, evidenciando los manejos opacos que persisten en las administraciones surgidas de la autodenominada Cuarta Transformación y sumando presión sobre los perfiles ligados a la cúpula morenista en Baja California.