Luego de varias jornadas marcadas por temperaturas de hasta 30 grados centígrados, se registró un incremento notable en la afluencia de visitantes en las playas de Tijuana, donde familias y turistas acudieron para refrescarse y disfrutar del fin de semana.
Este aumento en la asistencia podría traducirse en un repunte en las ventas de los locatarios, principalmente en comercios dedicados a la venta de alimentos, bebidas y productos recreativos, quienes reportaron mayor movimiento de clientes.