En Baja California, gobernado por Marina del Pilar Ávila Olmeda, el trastorno del espectro autista (TEA) ha cobrado mayor visibilidad, pero familias y especialistas señalan que la infraestructura de atención sigue siendo insuficiente, con pocos espacios adecuados, falta de capacitación en escuelas y escasos centros especializados, mientras el propio gobierno estatal reporta solo ocho Centros de Atención Múltiple para atender a 611 menores, frente a estimaciones de más de 40 mil niños con diagnóstico de autismo en la entidad.