A más de uno le ha pasado: vas en modo zen, disfrutando el trayecto por la Zona Centro de Tijuana, hasta que un bache traicionero te regresa de golpe a la realidad. Esto ocurre en la calle Octava, cruce con avenida Constitución, donde los automovilistas ya saben que la regla es clara: rodear con cuidado o sacrificar los neumáticos. Una prueba diaria de reflejos, paciencia… y suspensión.