En Mexicali, pasar por el último tramo de la calzada Héctor Terán Terán ya no es solo un trayecto, sino toda una experiencia turística extrema: puedes llevarte souvenirs, detallitos, comida china o hasta un elegante golpe a la carrocería. Y si creías que de día era complicado, espera a que caiga la noche, cuando la vialidad se transforma en un auténtico circuito de supervivencia urbana donde ni tú ni tu auto salen ilesos.