El caso de Vincent Fiordillo, un bebé que fue declarado muerto tras un accidente en una alberca y luego encontrado con vida en una morgue de Arizona, despertó dudas sobre la atención médica recibida y sus consecuencias.
Bebé de 18 meses fue declarado muerto tras accidente en una alberca
Vincent Fiordillo, de 18 meses, sufrió un accidente durante una reunión familiar para ver el Super Bowl, el 8 de febrero. Según los testimonios citados por The New York Times, sus padres lo encontraron inconsciente y boca abajo en la piscina del patio trasero.
El menor habría permanecido bajo el agua cerca de cinco minutos. Sus familiares comenzaron a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar hasta que llegaron policías y servicios de emergencia. Después, fue trasladado al Mercy Gilbert Medical Center.
Bebé fue llevado a la morgue, pero detectaron que seguía con vida
El médico Aryan Toosi declaró muerto a Vincent alrededor de las 20:00 horas. Sin embargo, cerca de las 23:30, un empleado de la oficina del médico forense del condado de Maricopa detectó que el bebé aún tenía signos de vida.
El pequeño fue trasladado en helicóptero al Hospital Infantil de Phoenix. La familia aseguró que una enfermera había advertido que tenía pulso antes de la declaración de muerte.
Bebé presenta graves secuelas tras permanecer horas sin atención médica
De acuerdo con su madre, Vincent ya no puede caminar, hablar, sentarse ni tragar, por lo que necesita una sonda para alimentarse y atención médica permanente.
Familia prepara demanda por las secuelas del bebé
La familia considera que el tiempo que Vincent pasó en la morgue influyó en su estado actual. Su abogado informó que contempla acciones legales, mientras la Policía de Gilbert remitió el caso a la Fiscalía General de Arizona para revisar la denuncia.