Lo que antes era simplemente manejar de un punto A a un punto B, ahora en el bulevar Garita de Otay, a la altura de Murúa, se ha convertido en una experiencia con “extras incluidos”. No vienen en el mapa, nadie los pidió, pero ahí están: una alcantarilla destapada que ya hasta tiene señalización propia… como si fuera una atracción turística de larga estancia.
Y por si el recorrido necesitaba un toque más creativo, también aparece la que podría ser la primera luminaria estilo espagueti: doblada, torcida y desafiando las leyes básicas de la infraestructura urbana.