Las calles de Nueva York se han convertido en auténticos baños públicos, luego de que se detectaran residuos a lo largo de varios senderos y zonas transitadas. Hasta el momento, se desconoce si los desechos corresponden a animales o si se trata de un caso humano, situación que ha generado indignación, preocupación sanitaria y múltiples críticas por parte de ciudadanos y comerciantes.