Este fin de semana, Baja California atrasará una hora sus relojes para concluir el horario estacional de la frontera norte y mantener la sincronización con Estados Unidos. La medida busca facilitar las actividades económicas, laborales y sociales entre ambos lados de la frontera; sin embargo, también genera dudas sobre sus efectos en la rutina diaria de los ciudadanos. ¿Realmente representa un beneficio para quienes viven en esta región o implica complicaciones en sus horarios de trabajo, descanso y actividades cotidianas?













