Durante la madrugada del jueves, auroras boreales iluminaron el cielo sobre un aeropuerto de Groenlandia, regalando un espectáculo natural impresionante. Los intensos tonos verdes cubrieron el firmamento del Ártico, una región ubicada a solo 50 kilómetros del Círculo Polar Ártico, considerada uno de los mejores lugares del planeta para observar este fenómeno.