Con una caravana de vehículos decorados con globos, entre sonrisas, lágrimas y el sonido del claxon, fue así como fue acompañado el pequeño Eren Villalobos Flores hacia el Aeropuerto Internacional de Tijuana. Y no, no era un viaje cualquiera. Es el camino a una nueva oportunidad de vida. Al realizarle un trasplante de hígado. Esta es la historia.