Casiophea un ejemplar de aguililla de Harris, se ha consolidado como una auténtica guardiana del Valle de Guadalupe, donde su presencia resulta clave para el control natural de plagas, evitando el uso de pesticidas en los cultivos. Esta estrategia no solo protege el equilibrio del ecosistema, sino que también garantiza una producción de mayor calidad. Su labor silenciosa entre las sombras convierte a esta ave en un elemento tan especial como estratégico para el desarrollo agrícola de la región.