La acusación formal de Estados Unidos al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, sobre nexos con el narcotráfico, es solo la gota que derramó el vaso, por las investigaciones que el vecino país mantiene sobre políticos en México, luego de la revocación de múltiples visas de alcaldes, diputados, incluso de gobernadores como Marina del Pilar Ávila Olmeda en Baja California. Hasta la acusación formal a Rocha Moya, la ciudadanía reprueba la conducta de varios de sus mandatarios.