Un cielo rojo cubrió Creta, Grecia, el 1 de abril tras una tormenta que arrastró polvo del Sahara. El fenómeno redujo la visibilidad y cambió la tonalidad del cielo. Autoridades reportaron inundaciones y una muerte cerca de Atenas. Expertos explican que las partículas dispersan la luz y generan tonos rojizos.