Con el paso de las lluvias, las corrientes de agua arrastran tierra, piedras e incluso basura por las calles de Tijuana. Y aunque esto es propio de las condiciones del clima, hay ciudadanos que voluntariamente limpian su entorno. Tal es el caso de Lourdes, quien desde hace décadas, cada que llueve limpia la calle en la que vive, en el fraccionamiento La Presa.