La fosfina es un gas incoloro, inflamable y altamente tóxico al que la población general puede estar expuesta en pequeñas cantidades a través del aire, los alimentos o el agua. Sin embargo, la exposición prolongada puede tener efectos mortales, especialmente para trabajadores industriales, aquí te decimos cómo identificarlo.
¿Cuáles son los efectos de la fosfina en el cuerpo humano?
De acuerdo con la Agencia para Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades del CDC, la exposición puede provocar dolor abdominal, náuseas y vómitos, y en altos niveles causar debilidad, bronquitis, edema pulmonar, falta de aliento, convulsiones y la muerte.
¿Cómo detectar la fosfina?
Este gas, que huele a ajo o pescado podrido, se produce de forma natural por la degradación de materia orgánica y es levemente soluble en agua. Se utiliza en las industrias de semiconductores y plásticos, en la fabricación de retardantes de llama y como plaguicida en granos almacenados.
La inhalación es la principal vía de exposición. Los síntomas agudos incluyen dolor en el diafragma, excitación y olor a fósforo en el aliento. Algunos efectos graves, como edema pulmonar, convulsiones y daño hepático, pueden aparecer días después.
La exposición prolongada a bajos niveles puede causar anemia, problemas respiratorios, gastrointestinales, motores, visuales y del habla.
El contacto con fosfina líquida puede provocar congelación en la piel, y la ingestión de fosfuros metálicos libera fosfina en el estómago. No existe evidencia concluyente sobre efectos reproductivos en humanos.
A punta de pistola: asaltantes siembran el pánico en camión de Ecuador
