Los casos de COVID-19 continúan presentándose durante esta temporada del año y, aunque los niveles generales de actividad permanecen bajos, algunas zonas han comenzado a registrar un aumento en los contagios.
De acuerdo con un análisis de aguas residuales realizado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), la actividad del virus presenta diferentes niveles dependiendo de la región, con un repunte que se concentra principalmente en algunas zonas del sur y la costa oeste de los Estados Unidos.
Entre las regiones que actualmente registran niveles bajos de actividad de COVID-19 se encuentran Washington, Oregón, Nevada, Arizona, Texas, Mississippi, Alabama, Georgia, Florida y Washington D.C.
Por otro lado, Kentucky, Hawái y California presentan niveles moderados de actividad, mientras que Alaska registra niveles altos, de acuerdo con los datos obtenidos mediante el monitoreo de aguas residuales.
¿Por qué aumentan los casos de COVID-19 durante el verano?
El incremento de casos de Covid-19 durante los meses de verano no resulta necesariamente inesperado, ya que el virus continúa circulando durante todo el año y puede presentar repuntes estacionales.
El monitoreo de aguas residuales permite detectar la presencia del virus en una comunidad y observar cambios en su circulación, incluso antes de que exista un panorama completo sobre los casos confirmados.
¿Qué medidas ayudan a evitar los contagios de COVID-19?
Mantener algunas medidas básicas puede ayudar a reducir el riesgo de contagio de COVID-19, especialmente entre personas que presentan síntomas o que tienen contacto cercano con alguien enfermo.
Lavarse las manos con frecuencia, utilizar cubrebocas cuando sea necesario y permanecer en casa si se presentan síntomas son algunas de las medidas que pueden ayudar a protegerse y evitar transmitir el virus a otras personas.














