La contaminación del Río Tijuana podría dar un nuevo giro al trascender el ámbito ambiental y convertirse en un tema de discusión comercial entre México y Estados Unidos. Organizaciones ambientalistas de ambos países buscan que la crisis por las descargas de aguas residuales llegue a la mesa de negociaciones del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), al considerar que la falta de acciones para atender el problema ya genera afectaciones binacionales.