Los apagones continúan afectando a distintos sectores de Baja California, principalmente en Tijuana y Mexicali. De acuerdo con el contenido proporcionado, representantes de la industria estiman pérdidas de hasta 100 millones de pesos semanales, mientras familias enfrentan altas temperaturas y alimentos o medicamentos que pueden echarse a perder. También se cuestiona la coordinación entre el gobierno estatal y la CFE.