Con la llegada de la cuaresma, muchas familias mantienen la tradición de evitar el consumo de carne roja, especialmente durante los viernes, como una costumbre que se ha transmitido durante generaciones. En mercados y establecimientos de alimentos, productos que suelen consumirse durante esta temporada como pescado, camarón o mariscos registran un aumento en sus precios debido a la alta demanda.