El constante movimiento en las fallas geológicas de la región de Baja California mantiene a Tijuana y sus alrededores en alerta permanente ante la posibilidad de un sismo de gran magnitud.
Dado que una buena parte de la población pasa horas atrapada en el tráfico fronterizo o transitando por avenidas principales, saber cómo reaccionar al volante durante un movimiento telúrico puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
En estas situaciones, las reglas de tránsito cambian por completo. Aunque la primera reacción suele ser pisar el freno a fondo, detenerse de golpe en medio del flujo vehicular puede provocar choques en cadena.
Para evitar accidentes colaterales, lo indispensable es conservar la calma, disminuir la velocidad de forma gradual y encender de inmediato las luces intermitentes para alertar a los demás conductores.
A la par, se debe buscar un lugar seguro para estacionarse: zonas despejadas y alejadas de estructuras de alto riesgo como edificios, puentes, pasos a desnivel, postes y cables de alta tensión.
Una vez detenido el vehículo, los ocupantes deben permanecer en el interior con el freno de mano accionado, ya que la carrocería sirve como escudo ante la caída de escombros. Si un cable eléctrico cae sobre el auto, es crucial no tocar nada ni intentar salir hasta recibir ayuda.
Finalmente, cuando el movimiento se detenga, se debe reanudar la marcha a baja velocidad, atentos a grietas o semáforos descompuestos, y con la radio encendida para seguir las indicaciones oficiales de las autoridades.













