Rubén Sandoval Chávez pasó de recibir una sentencia por tráfico de sustancias ilícitas en Estados Unidos a desempeñarse como funcionario de Bienestar y operador político de Morena en Baja California. Fue detenido en California en 2011, se declaró culpable y en 2012 recibió una condena de 30 meses de prisión, además de tres años de libertad supervisada.