Deb Haaland hizo historia en Estados Unidos al convertirse en la primera mujer indígena elegida para gobernar un estado, tras ganar las elecciones en Nuevo México frente al republicano Greggory D. Hull.
Pero su historia va más allá de la política: como madre soltera, llegó a depender de cupones de alimentos para mantener a su hija y tuvo que realizar distintos trabajos para salir adelante. Ahora, como gobernadora electa, busca enfocarse en temas como vivienda, salud pública y la crisis del agua.
Haaland, de la comunidad indígena Pueblo de Laguna, fue representante de Nuevo México en el Congreso y secretaria del Interior durante el gobierno de Joe Biden, entre 2021 y 2025. Antes de llegar a la política nacional, trabajó en la Junta de Educación de Minneapolis y en la Cámara de Representantes estatal. Durante su trayectoria también ha impulsado iniciativas relacionadas con los derechos de las comunidades indígenas.














