Vecinos denuncian que desde hace más de 30 años enfrentan un problema de agua estancada que aseguran proviene de Otay, en la colonia Murua, en la ciudad de Tijuana.
El derrame forma grandes charcos de agua verdosa y con malos olores que permanecen durante todo el año afectando a quienes viven en la zona.
Los habitantes expresan preocupación por los posibles riesgos sanitarios e infecciones derivadas del contacto con el agua. Para poder cruzar la calle colocan tablas y llantas, medida autorizada para un problema que las autoridades no han resuelto de fondo.