Al menos 100 personas murieron el martes 18 de agosto tras el derrumbe de una mina artesanal de oro en Zamboye, en la República Centroafricana, cerca de la frontera con Camerún.
Las autoridades calificaron el accidente como previsible, debido a que muchos mineros trabajan en pozos profundos sin las medidas de seguridad necesarias.
Testigos señalaron que varias personas continúan desaparecidas, mientras las labores de rescate avanzan con pocas posibilidades de encontrar sobrevivientes.