Cada 2 de febrero, millones de mexicanos celebran el Día de la Candelaria , una fecha que combina tradición católica y herencia prehispánica, siendo conocida por los tamales. La festividad recuerda la purificación de la Virgen María y la presentación del Niño Jesús en el templo, 40 días después de su nacimiento. De ahí el simbolismo de acudir a misa con velas benditas, evocando a Cristo como “luz para alumbrar a las naciones”.
Antes de comer tamales existe una tradición religiosa importante
En los templos, fieles llevan al Niño Dios vestido de blanco, un signo de pureza e identidad de Cristo. La Iglesia recomienda evitar atuendos ajenos a su figura como camisetas de fútbol o disfraces y optar por advocaciones permitidas, como el Divino Niño o el Niño de la Salud, para preservar el sentido religioso.
¿Por qué se comen tamales el 2 de febrero?
La celebración también se vive en la mesa: comer tamales es la tradición que “pagan” quienes sacaron el muñequito en la Rosca de Reyes.
Este platillo tiene raíces en rituales mexicas ligados al maíz y a los dioses del agua. En 2026, el megapuente del 2 de febrero impulsa ferias de tamales y convivios familiares en todo el país.
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