Nariz congestionada, estornudos constantes y malestar general suelen encender la misma duda: ¿es resfriado, alergia o sinusitis? Aunque comparten síntomas, sus causas y tratamientos son muy distintos, y reconocerlos a tiempo puede acelerar la recuperación.
Estas son las diferencias clave de estos padecimientos
El resfriado común es provocado por virus y puede incluir fiebre baja, cansancio y dolores corporales. La secreción nasal inicia clara y se vuelve espesa con los días. En cambio, la alergia es una reacción del sistema inmune ante alérgenos como polvo o polen; no produce fiebre, pero sí picazón intensa en ojos, nariz y garganta, además de flujo nasal claro y abundante.
La sinusitis, por su parte, es una inflamación de los senos paranasales y suele presentarse como complicación de un resfriado o alergia mal tratada. Sus señales más claras son dolor y presión facial, secreción espesa amarilla o verde, y en algunos casos mal olor nasal y dolor de cabeza persistente.
Otro punto clave es la duración. Las alergias persisten mientras exista exposición al alérgeno, los resfriados duran pocos días y la sinusitis puede prolongarse semanas. También cambia el tratamiento: reposo para el resfriado, antihistamínicos para alergias y, en ciertos casos, antibióticos para sinusitis bacteriana.
Identificar correctamente los síntomas evita automedicación innecesaria y complicaciones mayores.
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