En el sur de California existe una batalla territorial que ocurre a ras de suelo y se mantiene activa desde hace décadas. Dos grandes super colonias de hormigas argentinas se enfrentan en los alrededores de San Diego, en un conflicto que, según una estimación divulgada por el entomólogo Mark W. Moffett, provoca alrededor de 30 millones de bajas al año.
Los enfrentamientos se han documentado en la zona de Escondido, donde coinciden integrantes de la colonia Lake Hodges y la llamada Very Large Colony, una supercolonia de enorme extensión. A diferencia de una colonia convencional, estas agrupaciones pueden abarcar grandes territorios y conectar numerosos nidos.
¿Por qué se atacan las hormigas en San Diego?
Las protagonistas son las hormigas argentinas (Linepithema humile), una especie invasora capaz de formar super colonias que se extienden por amplias zonas. Las hormigas de una misma super colonia suelen tolerarse entre sí, incluso cuando proceden de nidos distantes; sin embargo, pueden mostrar una agresividad intensa cuando entran en contacto con integrantes de una colonia rival.
Para reconocer a sus compañeras, estas hormigas utilizan señales químicas presentes en su cuerpo. Las diferencias en esas señales, junto con otros mecanismos de reconocimiento, ayudan a distinguir a las integrantes de otros grupos y pueden desencadenar enfrentamientos cuando se encuentran en los límites territoriales.
¿Cómo es la guerra territorial entre las hormigas?
Los combates no responden a un plan coordinado como el de un ejército humano. Las obreras reaccionan al encontrarse con rivales y pueden morder, sujetar o atacar a las integrantes de la otra colonia. Estudios científicos han documentado fronteras territoriales definidas y episodios de agresión sostenida entre supercolonias de hormigas argentinas.
Aunque la cifra de 30 millones de bajas anuales se ha difundido como una estimación de la magnitud del conflicto en Escondido, no debe interpretarse como un conteo actualizado y verificado año por año. La investigación científica sí respalda que los choques entre super colonias pueden provocar una elevada mortalidad y mantener una disputa territorial prolongada.













