Estados Unidos autorizó pruebas de una tecnología militar conocida como Sistema de Denegación Activa, un dispositivo que utiliza energía electromagnética para provocar una intensa sensación de calor en la piel y obligar a las personas a alejarse.
El equipo, desarrollado por el Pentágono, podría utilizarse en la frontera con México como una herramienta de dispersión a distancia.
De acuerdo con CNN, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) contará con un periodo de siete meses para evaluar este sistema.
¿Cómo funciona?
A diferencia de otros métodos de control de multitudes, como los gases lacrimógenos o los cañones de agua, el ADS emite un haz invisible de ondas milimétricas a una frecuencia de 95 gigahertz.
Esta energía actúa sobre las capas más superficiales de la piel y genera un aumento rápido de temperatura que provoca una sensación similar a la de una quemadura.
El objetivo es que la persona se retire de la zona afectada sin necesidad de recurrir a municiones convencionales.
El dispositivo fue desarrollado originalmente por las Fuerzas Armadas estadounidenses para aplicaciones militares y operaciones de defensa.
Aunque se presenta como una alternativa no letal para dispersar grupos de personas, su uso ha generado cuestionamientos por los posibles riesgos para la salud y las consecuencias de emplearlo contra población civil.
Si bien las exposiciones breves buscan evitar lesiones permanentes, esto no significa que el sistema esté libre de riesgos.













