En un callejón de Santa Catarina, en Coyoacán, la leyenda cuenta que todavía se escucha el llanto de un niño que fue golpeado por un soldado al que siguió.
Según la historia, el soldado lo golpeó tan fuerte que, asustado por lo que había hecho, escondió su cuerpo dentro de un árbol de aguacate que se encontraba en el callejón.
Desde entonces, vecinos y visitantes aseguran haber escuchado llantos, gritos y extraños ruidos. Otros dicen haber visto la sombra de un niño.