En el centro de Tijuana, dentro el Pasaje Rodríguez donde se encuentran galerías de arte y librerías independientes, hay una tienda de antigüedades y curiosidades que tiene una muñeca de porcelana de rasgos victorianos, mirada fija y vestido descolorido.
Desde principios de los años dos mil, comerciantes aseguran que la muñeca cambia de lugar durante la noche sin explicación aparente. Aunque se revisaron los accesos y se instalaron cámaras, el misterio sigue alimentando la leyenda en el Pasaje Rodríguez.