El Bulevar 2000, que conecta distintos puntos de la zona metropolitana, enfrenta un reto importante en materia de seguridad debido a su extensión de aproximadamente 40 kilómetros. La amplitud del tramo dificulta mantener una vigilancia permanente, mientras que algunas áreas han sido señaladas por su posible utilización para abandonar cuerpos y cometer delitos contra vehículos de carga y otros automovilistas. La situación mantiene bajo la lupa las condiciones de seguridad para quienes utilizan esta vialidad.












