Baja California se ha consolidado como el epicentro del enoturismo en México, al concentrar el 70% de la producción vinícola del país. Desde los primeros viñedos establecidos por misioneros jesuitas en el siglo XVII hasta el boom vinícola de los años 90, el Valle de Guadalupe ofrece vinos premiados, experiencias gastronómicas, arquitectura y paisajes únicos.
Este destino combina tradición, naturaleza y modernidad, permitiendo a los visitantes probar algunas de las cocinas más innovadoras de México mientras disfrutan de los impresionantes viñedos bajacalifornianos.