Lo que debía ser el cierre de un desgastante proceso legal terminó en una auténtica pesadilla en Houston, Texas. Cibelle Savella, una madre de 35 años, le quitó la vida a su pequeña hija Vivian, de solo 4 años, para luego dispararse a sí misma en su residencia.
El trágico suceso ocurrió apenas unas horas después de que un juez le otorgara la custodia total de la niña a su exesposo y padre de la menor, Aaron Savella.
La pareja se había divorciado a finales de 2024 tras cuatro años de matrimonio, desencadenando una tensa batalla en los tribunales.
Durante la audiencia final del martes, las autoridades dictaminaron medidas estrictas contra Cibelle: le prohibieron hablarle a la niña en portugués, su idioma natal, le impidieron asistir a sus actividades extracurriculares y le ordenaron pagar la manutención correspondiente junto con la mitad de sus gastos médicos.
La tragedia ocurrió horas después del fallo por la custodia
Tras salir del tribunal, Cibelle se llevó a la niña a su casa y perpetró el ataque antes de atentar contra su propia vida. Aunque fue trasladada a un hospital local con heridas de gravedad, la mujer falleció horas más tarde.
Según declaraciones de la familia paterna, Aaron había seguido todos los pasos legales para proteger a Vivian y esperaba recibirla en casa esa misma tarde, pero la pequeña nunca llegó.
La tragedia ha dejado devastada a la familia y a la comunidad. El abogado del padre, con casi tres décadas de experiencia en derecho familiar, confesó que nunca había presenciado una situación tan desgarradora y que nadie en la corte sospechó que la audiencia tendría un desenlace tan destructivo.