La historia marcada por el dolor de la familia Valle Guzmán y la familia González Hernández hoy llegó a su fin. Tras más de cinco años de un largo proceso legal, Nailea Salas Fernández fue condenada a prisión por el accidente ocurrido en la vía rápida en la ciudad de Tijuana, donde al conducir en estado de ebriedad, impactó el vehículo en el que viajaban las víctimas, provocando la muerte de Juan Valle y Rocío González, además de lesiones que aún enfrentan los hijos de la familia.