Durante esta temporada, el estrés financiero aumenta de forma alarmante, afectando principalmente a las mujeres. El 42% de ellas y el 38% de los hombres padecen este problema, que se refleja en dolores de cabeza, presión arterial alta y conflictos sociales. Especialistas advierten que la preocupación constante por el dinero genera ansiedad, agotamiento y enfermedades como diabetes. Dormir mal, perder el apetito o vivir con presión en el pecho son señales claras que no deben ignorarse.