La extorsión continúa siendo uno de los delitos que más preocupa al sector productivo de Baja California. De acuerdo con reportes empresariales, este fenómeno genera afectaciones económicas directas y un clima de incertidumbre entre comerciantes y ciudadanos. Representantes del sector señalan que la situación impacta la operación de negocios y la confianza para invertir en distintas zonas del estado.