Tras las inundaciones registradas en Nepal, que dejaron cerca de mil muertos y más de 4 mil 200 desaparecidos, algunas familias han recurrido a rituales hinduistas para despedir a sus seres queridos cuyos cuerpos no han podido ser localizados.
Según la tradición, cuando una persona permanece desaparecida entre uno y ocho días, sus familiares pueden elaborar una figura de paja que representa al fallecido y posteriormente incinerarla. Las cenizas son conservadas y, hasta el décimo tercer día, los familiares continúan con los ritos religiosos reservados para los fallecidos.
De acuerdo con testimonios compartidos por medios internacionales, 15 personas de la aldea de Sunkoshi permanecen desaparecidas y, hasta ahora, no se ha encontrado ningún cuerpo.
Durante uno de los rituales realizados por habitantes de la aldea, un sacerdote hindú entonó cánticos mientras los familiares vertían agua del río Bagmati, en Katmandú, sobre la efigie y colocaban la bandera de Nepal sobre ella.
Los residentes señalan que viven momentos de angustia ante la falta de noticias y consideran cada vez menos probable que alguien haya sobrevivido. Sin embargo, mantienen la esperanza de recuperar al menos los cuerpos de sus seres queridos para poder realizar los ritos religiosos correspondientes.