Las flores amarillas no solo llenaron de color las florerías de Tijuana, sino que también representaron un repunte en las ventas de los comerciantes.
La demanda comenzó a notarse desde días antes de la fecha, cuando los clientes acudieron a las florerías en busca de arreglos y ramos de este color.
Comerciantes señalaron que esta tendencia cobra cada año mayor fuerza, debido al incremento en el consumo de flores amarillas y al interés de los tijuanenses por mantener esta tradición.