En Puebla, el espíritu navideño apareció… y se fue igual de rápido que el aguinaldo. Cuando parecía que el gabinete estatal podría tomarse un respiro por las fiestas decembrinas, el gobernador Alejandro Armenta decidió “mandarlos al congelador”, dejándolos sin descanso por más de dos días. Y aunque muchos ya se sentían merecedores de una pausa, toca seguir aguantando, porque la Navidad, al parecer, también se trabaja.