Una gigantesca granizada sorprendió recientemente a los habitantes de Hebei, China, donde enormes bolas de hielo cubrieron calles y vecindarios en cuestión de minutos. Tras el paso de la tormenta, decenas de residentes salieron con palas y herramientas para despejar las vialidades y retirar el hielo acumulado, que dificultó la movilidad en la zona.