Una tormenta eléctrica acompañada de intensa granizada azotó diversas regiones de Japón, dejando grandes bolas de hielo esparcidas en el suelo, las cuales cayeron con fuerza, provocando momentos de riesgo y asombro entre la población.
Imágenes difundidas en redes sociales muestran la intensidad del fenómeno, mientras autoridades se mantienen en alerta ante posibles afectaciones.